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HORNOS DE LIMPIEZA TÉRMICA
Marc Brasó i Janoher , , Departamento técnico,
Grupo EMISON.
Presentamos una tecnología
de termopirólisis especialmente indicada para la
eliminación de restos de pinturas, barnices, orgánicos,
etc. A modo de ejemplo, esta tecnología encuentra aplicación
en las siguientes industrias:
Reparación de motores eléctricos, para la eliminación
de barnices y facilitar el desbobinado de los motores averiados.
Después del tratamiento, el motor puede ser rebobinado,
aislado y pintado.
En la industria del pintado, estos hornos eliminan restos de
pintura en utillajes.
La industria del plástico y materiales sintéticos
utiliza nuestros hornos para eliminar los restos de materiales
adheridos a distintas partes de maquinaria, como boquillas de
inyección, moldes, etc.
La industria del reciclado los utiliza para recuperar cobre y
otros materiales de conductores y transformadores, eliminando
partes orgánicas que contaminan productos valiosos.
PRINCIPIO DE FUNCIONAMIENTO
El principio de funcionamiento
de estas plantas de termopirólisis es la descomposición
pirolítica de la materia orgánica, que desaparece
en forma de gases. El funcionamiento es discontinúo con
carga, pirólisis y descarga sucesivas.
Se inicia el ciclo con el encendido y calentamiento del reactor
térmico hasta una temperatura de unos 800º C. Este
valor es regulable según las aplicaciones.
De forma automática se produce el calentamiento de la
cámara de termopirólisis, como consecuencia del
calor desprendido por el reactor térmico y el proporcionado
por un quemador o las resistencias hasta una temperatura de unos
500º C, variable según los productos a tratar. Sólo
se inicia el calentamiento cuando el reactor térmico está
listo para funcionar.
La descomposición pirolítica
de la materia orgánica se realiza en una atmósfera
escasamente oxigenada y a una temperatura óptima. En el
reactor térmico, mediante el quemador secundario, o la
acción de unas resistencias si es eléctrico, se
realiza la combustión de los humos producidos, saliendo
por la chimenea los gases limpios que se pueden conducir a un
recuperador de calor.
Eventualmente, el equipo puede diseñarse para la utilización
de los gases de la descomposición pirolítica como
combustible. Si se desea utilizar los gases, por ejemplo en un
generador eléctrico, o para autoalimentar el proceso,
se envían a un gasómetro previo enfriamiento.
El proceso está regulado por un microprocesador. Un sistema
de seguridad con nebulización de agua se activa en caso
en caso de temperatura excesiva en la cámara de termopirólisis.
DESCRIPCIÓN DEL EQUIPO
La cámara de termopirólisis
está constituida por una envoltura externa en chapa de
acero al carbono y perfiles de refuerzo del mismo material, con
forma de paralepípedo, realizando el aislamiento con colchón
de fibra de cerámica endurecida. El tratamiento especial
anticorrosivo mediante pintura epoxídica garantiza una
larga vida al equipo.
De calentamiento rápido, ofrece gran homogeneidad y estabilidad
de la temperatura, y repetibilidad de los procesos con economía
de costos, consumos y mantenimiento. La cámara está
prevista para trabajar a temperaturas de hasta 500 ºC con
recirculación exterior de aire, y, en opción, con
solera móvil. El diseño de la cámara garantiza
una gran uniformidad de temperaturas en todo el conjunto del
horno pudiendo garantizar la precisión de temperatura
que se desee.
El bajo coeficiente de conductividad térmica de los materiales
utilizados y su gran espesor permiten obtener en las paredes
exteriores del horno una temperatura máxima de seguridad
de 45-50 ºC. El suelo de esta cámara está
realizado en hormigón refractario y aislante. Colocado
longitudinalmente en el suelo, se encuentra el hogar para la
difusión de la llama (si se realiza el calentamiento con
combustibles), lo que evita el contacto con la llama directa,
que podría perjudicar las piezas metálicas y sus
soldaduras.
En los equipos eléctricos las resistencias eléctricas
están colocadas en un cuerpo independiente del horno,
que se sitúa en el exterior. El electro ventilador aspira
aire del interior de la cámara y lo hace pasar a través
de las resistencias, aumentando su temperatura. Un pirómetro
permite asegurar que la temperatura del aire no excede de un
límite de seguridad prefijado. Los elementos calefactores
están ampliamente sobredimensionados, y son de fácil
sustitución con conexionado frío en la parte posterior,
protegida por cárter.
El acceso a la cámara está asegurado por la puerta,
con un mecanismo de bloqueo que impide la apertura durante el
proceso.
SISTEMA DE NEBULIZACIÓN
El horno está
dotado de un sistema de seguridad de nebulización de agua
con el fin de mantener la temperatura de operación de
la cámara de termopirólisis bajo el límite
máximo. Los surtidores de pulverización están
dispuestos en el interior de la cámara, de manera que
intervienen uniformemente sobre toda la masa del material que
se esta tratando.
La uniformidad de distribución del agua pulverizada asume
particular importancia en el trabajo de recogida de residuos
que se originan en el proceso.
SISTEMA DE CONTROL
El control de la temperatura
de la cámara está asegurado por uno o más
reguladores electrónicos con visualizador digital. El
cuadro de control y maniobra contiene los elementos necesarios
para programar y mantener una temperatura cualquiera, realizar
una puesta en marcha retrasada, controlar la velocidad de calentamiento,
etc. Mediante los temporizadores es posible predeterminar la
duración de las fases del ciclo, y el termorregulador
digital con microprocesador ejecuta las funciones de control
y regulación de la temperatura de las dos cámaras.
REACTOR TÉRMICO (DEPURADOR
DE HUMOS)
Concebido para crear
las condiciones ideales en el tratamiento de los humos, análogamente
a la cámara de termopirólisis, el reactor térmico
está constituido por una envoltura externa en acero y
un revestimiento interno de espesor 150 mm realizado en dos capas
de hormigón refractario y aislante. El tratamiento especial
anticorrosivo con pintura epoxídica de agradables tonos
le confiere una larga vida y un acabado estéticamente
agradecido.
El principio de funcionamiento de estos equipos se basa en la
oxidación a altas temperaturas con gran exceso de aire,
quemando los humos, que desaparecen en forma de gases no contaminantes.
El funcionamiento es continúo. En algunas aplicaciones
se incorpora un catalizador para favorecer las reacciones de
oxidación.
El cuadro eléctrico está preparado para poner en
marcha el depurador al empezar a calentar la cámara de
termopirólisis y pararlo al cabo de un cierto tiempo,
cuando ha cesado la emisión de humos. El control de la
temperatura de la cámara está asegurado por reguladores
electrónicos con visualizador digital
La temperatura en el depurador se mantiene de forma constante
en 800 ºC, lo que garantiza el quemado total de los humos.
Su diseño permite trabajar a un máximo de 1.000
ºC, si bien pueden conseguirse temperaturas más altas
en aplicaciones especiales.
La chimenea de expulsión de los gases agotados se sitúa
a la salida del reactor térmico.
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